Pechito López probó un kart en Miami

El cordobés José María López tuvo un día de entrenamiento en Estados Unidos, antes de iniciar el año automovilístico en Argentina.
Ni bien empezó a girar, se fueron acercando los aficionados y algunos curiosos. El circuito lo impone; allí practican los mejores pilotos norteamericanos y los conocedores, saben cuando hay alguien diferente en el trazado.
El escenario: La Catedral del automovilismo de esta parte del país, la pista a la que por razones meteorológicas y de residencia, acuden pilotos de la talla de Tony Kanann, Marco Andretti, Juan Pablo Montoya, Elio Castroneves y hasta el mismo Emerson Fittipaldi y como es natural, ofrece ese atractivo permanente, de ver a los mejores manejando al alcance de la mano. Y “Pechito” no fue la excepción, por el contrario…
Sobre un chasis totalmente nuevo para él (con “padle shifters” en el volante) y en una pista desconocida, dejó su marca y a las pocas vueltas, ya hacía los tiempos de los más versados para arrancar los comentarios de todos los presentes testigos de su accionar.
Gran trabajo del cordobés en todos los sentido; compartiendo charlas, fotos, manos estrechadas, almuerzo entre amigos y dejando una imagen que sólo dio para el elogio.
En unas horas, parte para Chile, donde participará de una de las maratones más exigentes del Continente y después, un año muy duro de trabajo en el TC Argentino y en el STC 2000, aunque debo decirlo, dejó puertas muy amplias abiertas con su demostración de talento y de manejo.
Como epílogo, me quedo con el comentario de Leo Colman, preparador de los grandes antes mencionados y proveedor de la práctica del joven argentino: “Con pilotos así, es un lujo trabajar…” y lo dijo, después de haber tenido a Tony Kanann toda la mañana en la pista…


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